Al caminar, al recorrer el persa de la vida. Al conocer los procesos de los días. Al participar como protagonista en el cambio de las cosas. Partir será como callar, será como un viaje donde no volver para tus oyentes, para tus pupilos será tu última lección, tu última enseñanza, tu máxima evaluación. Aprobarla, se ve complicado. Pero por tu respeto, por tu cariño. A paso sincero, pié firme, con bombos y platillos seré lo que tu hiciste lo que yo fuera, sin desvío. Tu sed por aprender ha sido tu máxima herencia, y he de comprender que seguir remando en ese bote nunca te hará terminar de marchar para adelante, con el objetivo de no llegar a ningún lado, para seguir conociendo, para seguir siendo ambicioso de algo no material.
A ti te extraño, a ti de admiro. Por ti yo callo, por ti miro el cielo y suspiro. Canto canciones y me convierto en ti, pero como tu quisiste, con mejor respaldo.
Qué sigas recorriendo el persa de la vida y espérame con sencillez, como acostumbras ser.
domingo, 11 de septiembre de 2011
domingo, 28 de agosto de 2011
Tiempo de fotografía.
El tic-tac del reloj, marcando el pulso del tiempo en la cocina.
Miro la muralla, el clavo se ha salido, y en concecuencia, el vidrio que protege el cuadro se ha quebrado.
Me paro, vuelvo a clavar, vuelvo a colgar.
La imagen sigue ahí, se ve más nítida, después de unos días, cuándo el reloj ya ha dado bastantes vueltas, la foto, sigue siendo igual de colores.
el tic-tac, ha sonado más veces de las que he mirado el cuadro. Me fijo en él, y veo que sus colores se han vuelto tristes.
Color rojo medio café, el azul menos claro y el verde casi negro.
Miro la muralla, el clavo se ha salido, y en concecuencia, el vidrio que protege el cuadro se ha quebrado.
Me paro, vuelvo a clavar, vuelvo a colgar.
La imagen sigue ahí, se ve más nítida, después de unos días, cuándo el reloj ya ha dado bastantes vueltas, la foto, sigue siendo igual de colores.
el tic-tac, ha sonado más veces de las que he mirado el cuadro. Me fijo en él, y veo que sus colores se han vuelto tristes.
Color rojo medio café, el azul menos claro y el verde casi negro.
martes, 23 de agosto de 2011
Para no olvidarme.
Rebelde practicante de situaciones de la rutina diaria. Para no confundirme con mis compañeros. Para verme al espejo y reconocerme. Sentir que ando buscando algo y ojalá nunca lo encuentre Aunque nada esté perdido. Abrazo el cielo, me dejo caer, vueltas y vueltas, caigo en el mar. Floto entre olas, me sumerjo hasta el fondo y nado. Vuelvo a despertar y procuro no olvidarme.
martes, 19 de julio de 2011
En la muralla, palabras sueltas.
Mientras caminas por el pavimento, mientras cruzas calles marcas tu paso apurado por la vereda, chocas con un sin fin de gente, con un sin fin de carteles, con un sin fin de palabras. Nada te llama la atención, nada te distrae. Vas pronunciando tu desplazamiento y no importa quien te vea, no importa quien te hable. A pesar de tu apuro, te vez hermosa, interrumpes las conversaciones de la gente cuando pasas por su lado. ¿De donde viene tu carisma, de donde viene tu presencia?
Chocas con un par de palabras sueltas en la muralla,”atrápalo y después calla”, dice en negrita, marcada con un plumón a trazo apurado. Atrápalo y después calla. ¿Se referirá al amor, a tu objetivo, al conocimiento? No importa. Sigues avanzando y chocando con la gente, imponiéndote con tu belleza, con tu carisma y tu paso apurado. Abres la puerta, te diriges con tu sonrisa hacia el portero, también sonríe y su mente se calla por un instante. Te metes al ascensor, buscas el número de tu piso, sales del ascensor, caminas por el pasillo, abres tu pequeña oficina, entras y te sientas. Sigues pensando. Atrápalo y calla. Hablas por teléfono, escribes mail, trabajas. Terminas tu día laboral, te vas a tu casa, conversas con tu madre, con tu hijo. Y sigues pensando, que es lo que atrapas, que es lo que callas.
Chocas con un par de palabras sueltas en la muralla,”atrápalo y después calla”, dice en negrita, marcada con un plumón a trazo apurado. Atrápalo y después calla. ¿Se referirá al amor, a tu objetivo, al conocimiento? No importa. Sigues avanzando y chocando con la gente, imponiéndote con tu belleza, con tu carisma y tu paso apurado. Abres la puerta, te diriges con tu sonrisa hacia el portero, también sonríe y su mente se calla por un instante. Te metes al ascensor, buscas el número de tu piso, sales del ascensor, caminas por el pasillo, abres tu pequeña oficina, entras y te sientas. Sigues pensando. Atrápalo y calla. Hablas por teléfono, escribes mail, trabajas. Terminas tu día laboral, te vas a tu casa, conversas con tu madre, con tu hijo. Y sigues pensando, que es lo que atrapas, que es lo que callas.
domingo, 17 de julio de 2011
Para uno.
Hay pequeñas sensaciones dentro de la cordura.
Sensaciones que compartimos con la sociedad.
Y dejamos las grandes sensaciones, la locura, para nosotros, bien guardaditas.
Caminamos como uno más por las calles.
Somos máquinas con sentimientos, que sin poder expresarnos, nos encontramos reprimidos por la cotidianidad sin preguntarnos el por qué.
Todos somos libres, desde un cierto punto, hasta un cierto límite.
Sensaciones que compartimos con la sociedad.
Y dejamos las grandes sensaciones, la locura, para nosotros, bien guardaditas.
Caminamos como uno más por las calles.
Somos máquinas con sentimientos, que sin poder expresarnos, nos encontramos reprimidos por la cotidianidad sin preguntarnos el por qué.
Todos somos libres, desde un cierto punto, hasta un cierto límite.
domingo, 10 de julio de 2011
Salto.
Inmerso en el piso, hacia arriba dirijo mi fuerza.
Levanto los brazos, salto, me afirmo y observo.
Más murallas y más gruesas, sin escaleras.
Levanto una pierna, todo el peso hacia delante,
logro sentarme, corrijo mi postura.
De aquí, tendré que irme. Prefiero quedarme en los sucesos.
Y salto de muralla en muralla, caigo y a mi lado nada.
Inmerso dentro de todo, sin salir al vacío y volver a correr.
Vuelvo a empezar, vuelvo, y las murallas más grandes, más altas.
Martillo el muro y clavo, pongo mi pié, vuelvo a martillar.
Formo de clavo en clavo una escalera. Logro sentarme en la sima de la muralla.
Y vuelvo a lanzarme.
Avanzo así, paso a paso, salto muralla tras muralla.
Levanto los brazos, salto, me afirmo y observo.
Más murallas y más gruesas, sin escaleras.
Levanto una pierna, todo el peso hacia delante,
logro sentarme, corrijo mi postura.
De aquí, tendré que irme. Prefiero quedarme en los sucesos.
Y salto de muralla en muralla, caigo y a mi lado nada.
Inmerso dentro de todo, sin salir al vacío y volver a correr.
Vuelvo a empezar, vuelvo, y las murallas más grandes, más altas.
Martillo el muro y clavo, pongo mi pié, vuelvo a martillar.
Formo de clavo en clavo una escalera. Logro sentarme en la sima de la muralla.
Y vuelvo a lanzarme.
Avanzo así, paso a paso, salto muralla tras muralla.
domingo, 22 de mayo de 2011
Estás más lejos.
Avanza caracol por el pasto.
Te miro por mi ventana. E igual que tu, me refugió en mi caparazón.
Hierve el agua en la tetera, sentado espero con mi taza preparada.
Tomo el té, vuelvo a ver. Mi vida es más larga, avanzo más rápido.
Quien como tu que nadie te apura. Y estás más lejos.
Construimos y aprendimos para avanzar. Y estás más lejos.
No haces nada más que vivir, años luz de nosotros.
Nosotros encerrados en nuestro aire, encerrados en nuestra idea.
Hay siempre mucha más que eso. Mares de posibilidades.
Atropellamos tu camino y aun así estás más lejos.
Esperamos ver más adentro, sin ver por fuera. Pequeños seres como tú.
Tenemos que imitar. Para llegar más lejos.
Te miro por mi ventana. E igual que tu, me refugió en mi caparazón.
Hierve el agua en la tetera, sentado espero con mi taza preparada.
Tomo el té, vuelvo a ver. Mi vida es más larga, avanzo más rápido.
Quien como tu que nadie te apura. Y estás más lejos.
Construimos y aprendimos para avanzar. Y estás más lejos.
No haces nada más que vivir, años luz de nosotros.
Nosotros encerrados en nuestro aire, encerrados en nuestra idea.
Hay siempre mucha más que eso. Mares de posibilidades.
Atropellamos tu camino y aun así estás más lejos.
Esperamos ver más adentro, sin ver por fuera. Pequeños seres como tú.
Tenemos que imitar. Para llegar más lejos.
sábado, 14 de mayo de 2011
Gigante de diez metros.
Que el ritmo se mantenga, únete a todo lo que se mueva.Recita poemas sobre el futuro. Comete errores y arrepiéntete, vuelve a errar.Salta muros, de los más grandes.Entra por la puerta trasera para salir por la delantera.Calla a los gritones, baila con los cojos.Has fuerza y rompe el cielo, la tierra y el agua.Vuela entre cometas de papel. Entre pájaros de roca.Revuelca el pasado y confunde el presente, nunca vivas el futuro. Niégate. Sigue amando como siempre a quien amas, siempre cuando te ame.Siempre cuando no calle.Canta canciones que hablen de ti, de ella y de mí.Cómpralo todo, y rómpelo todo.Que te caigas sobre una almohada. Gigante de 10 metros.Vuelve a sentir. Vuelve a gritar. Vuelve a engañar. Vuelve a soñar.
domingo, 17 de abril de 2011
Callemos sin justificarnos.
Transitemos, quizás por el silencio, para volver a aparecer entre la confusión, para no explicar lo inexplicable. Nada más que todo es cierto, somos todos iguales sin ser simplemente nosotros mismo. Callemos sin dar justificación, para que no logren controlarnos, para que su plan de convertirnos a todos semejantes fracase, que por cierto, es un crimen contra la esencia. Esencia construida por nuestro pasar de las horas, por nuestro pasar de la vida, por nuestro pasar de la historia. Somos como golpes de fuerza en la luz de las caras de nuestros padres, que nos miran, sin entender nada, sólo nos miran para sentir como crecen los días a nuestro lado. Abrázame en mis sueños, abrázame en el subconsciente de nuestras mentes, y acompáñame transitando por el frío haciendo más cálidos los días. Haciendo más tranquila la vida
sábado, 16 de abril de 2011
De cambios y contrastes.
Miro en dirección de sombras, dirección de cambios y contrastes donde encuentro teorías ftálicas de la historia, porque todo nos hemos muerto algún vez por alguna mala noticia, alguna mala palabra, algún mal recuerdo, quizás porque. Con el calor de mis palabras sofoco las frías decisiones que nunca he aprendido a tomar, jamás a entender, ni menos a explicar. No volveré, jamás volveré a lo mismo, ni entenderé lo mismo que ayer, cuando decida irme a todas partes y en todas partes conoceré una historia, pero siempre a tu lado, tomando tu mano caminaré en dirección nunca errónea, nunca falsa. Para no equivocarse no hay que hacer predicciones ni pretender resultados.
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